La necesidad del uso de la franja de entrega del mar a tierra firme ha hecho desarrollar en ella todas las instalaciones necesarias, no sólo construyendo muelles sino también buscando maneras artificiales de controlar el mar con braveza para que tenga tranquilidad. Esto se hacía por medio de enrocados, muchas veces también mejorando la profundidad del mar mediante dragados, o construyendo instalaciones para poder varar embarcaciones a tierra y repararlas, o las embarcaciones recién construidas poderlas lanzar al mar. El hombre ha cambiado la morfología de la costa, haciendo de los acantilados, playas artificiales y creando las áreas ganadas al mar con espigones. Esta diversidad de obras constituyen las obras portuarias con el apoyo de la ingeniería portuaria. |
